Existen escenas en esta película donde usamos cadenas,
en el mar danzan las sirenas.
Con las olas de un huracán furioso,
volando vidrios, con viento poderoso.
Observo desde la pantalla con mariposas en la cabeza,
deberían estar en el estomago, no lo sé con certeza.
Más allá de la grandeza, alejado de la tristeza,
ella esconde su riqueza.

De pronto un sonido de un jazz áspero,
ella va de paseo, él la ve mal pero…
La contempla por el monitor,
quizás de este traslado es el conductor.
Un viaje en el universo, donde los cometas son los acompañantes,
donde hay seres extraños como habitantes.
De su cabello brotan lunas, polvo estelar como dunas.

Celestial y a su vez tan superficial,
lleno de mentiras que repite como un comercial.
Inteligencia y no artificial.
Gobernarte de un secreto mundial.

Confidencial lo que mis emociones sienten este momento,
es como si el tiempo caminará muy lento.
Mirando en los adentros de la soledad,
a veces sigue, aquí la vieja tempestad.
Vano e insustancial,
aquí llego su majestad.

Peligroso creer que eres el salvador y que controlas la madre naturaleza,
sabes quién soy y sigues fingiendo… no existe la franqueza, se te sube el ego a la cabeza.

Eliminar las luces de lo desconocido,
navegar a mi lado tiene sentido.
Eres la sobreviviente de una última especie,
se siente en sus pasos, luz en la superficie.
Es hora de recoger el fruto del año pasado,
aqui se encuentra todo resultado.

La dama y la bestia escoltados por el eclipse lunar,
tienen una conexión espectacular.
Enamorados con una magia estelar.

Brillante y abundante, es el oro y el diamante.
para encontrarlo, solo hay que dejar de ser ignorante.
Destellos en la corona de la doncella de Saturno,
«Aún recuerdo a que huele Luxemburgo».

Enorme es el deseo cada vez que te pienso,
es como si quisiera vivir dentro de tu piel.
Besar tu cuello con olor a miel.
Como el mar es inmenso,
mi profundidad va lejos, se siente denso.
Imagino escenarios ficticios donde nos comemos a besos,
ahí no existen tropiezos… la triste realidad, es que ni tienes sesos.

Prisa, la que tiene la chica que electriza,
no estás sola cuando platicas de lo que vive dentro.
Él solo la utiliza como musa, ella lo analiza.
No tienen idea lo que uno al otro en verdad simboliza.

Fuego en el entorno, mientras ella se ve sentada en el trono.
Hice más mundos, en el silencio donde reflexiono.
Ahí donde nada se contradice y todo lo cuestiono.
