
Se detuvo el tiempo y mi corazón…
me miraste y sonreíste.
Tantas veces que me salvaste y no lo supiste.
Tenerte de frente y querer decirte tantas cosas,
tu aroma a lavanda, tan dulce, a miel con rosas.
Es un sueño hecho realidad, tenerte tan cerca y mirar a tus ojos,
tan bellos, mis hermosos tesoros.