
«Crees que perdí mi fé,
Aún te tomas en el infierno mi té.
No dirás mi nombre,
aunque dentro de ti se asome.»
Tomando el tiempo en el perfecto momento, disfrutando de las partículas de tu presencia. El aroma de los rosales se asoman a la llovizna que se avecina. Me encantaría poder navegar contigo en el océano del polvo de Júpiter, pero tu ego no te permite aceptar que siempre estarás buscándome por las vidas y las universos. ¿Así será siempre?
Que nadaremos en el mismo mar, mirando a tú al sol y yo a la luna.
Bebiendo el agua y la sal.