La melancólica manera de como uno deslumbra su pasado a través de lentes de nostalgia.
Se quedan en las lagunas de antaño, aún no entiendo como no te has hecho daño mirando el espinal encantado.

Tus ojos llenos de un destello dorado, eres un recuerdo de un viejo pasado. El número de la eternidad nos persigue porque nosotros lo hemos adoptado con los brazos abiertos.
Sabemos que somos dueños de nuestro destino y que decidimos coincidir, es algo que me pone a pensar y agradecer.
Que tanto nos debemos de querer, para que siempre te encuentre y reconozca, que siempre mis labios desean hablarle a tus oídos.