Tus labios mojaron palabras que nunca cayeron en mis tierras, es curioso como sigues pensando en mi… y tiemblas.

Regaste semillas que crecerán buscando mi calor, aún en el silencio escuchó como late tu corazón.
Son sonatas las que viven en nuestras mentes, creíste que el ignorarme te haría más fuerte.
Aún no entiendes que los hilos no se rompen ni se destruyen. Se estira y estira desde tu partida.
Las madrugadas y sus gotas luminosas, destellando al bosque de tus sueños.