En el lago se ven luces brillantes, en el cielo hay meteoritos circulantes.
Zozobra enterrado en el jardín de las rocas de azufre.

Mi cabeza comienza a generar pensamientos y mi corazón quiere detenerlos…
No me permito caer de nuevo en el pasado, ni me permito ser débil ante la tentación del momento.
Nací estrella y conozco mi camino. No voy a permitir que esas criaturas detestables manchen mi destino.
En mi vida solo entra la armonía y felicidad, está prosperidad fluye, aquí no entra más la tempestad.
Vaciar la laguna de lágrimas de vez en cuando nutre la esperanza de las larvas que se quemaran con el fuego.
No son palabras sin sentido, si estás leyendo esto con frío, no te preocupes, yo soy el manto que cubrirá tu rostro y afilará el cuchillo.
A mí no me callan, pues nací gritando. No me detengo, te prometo que yo no paro.