Las olas del lago eran provocadas por el viento, en las nubes descansaba el mágico instrumento.
Plata bañando las raíces del firmamento, las aves doradas se mantienen en movimiento.
Música suave y llena de rayos de sol, salía danzando con el sentimiento.
Guardián de los viajeros del tiempo, tienen al colibrí morado muy contento.
Pues ha llegado lo que esperaban las sirenas del Atlantis, el nacimiento.
