Plumaje de carbón brillando con los reflejos de la luna, con tu luz me arrullas y elevas, guardas silencio en la prenumbra, en las montañas cantan las grullas y tu en mis sueños produces ramé en las entrañas mientras por las mañanas te esfumas.

Acaricias mi espalda con tus destellos de menguante, respiras en mi cuello y no paras. Sabes muy bien porque no te separas.
Tú en Venus yo en Pluto, mangata en los lagos de tu pecho, dónde se ahogan mis besos y renacen mis memorias.
Alumco en el océano del estrellas de tu mirada, olas de líquido cósmico acariciando tus pies y cubriendo mi alma, se inhundan mis deseos al alba.