Una explosión de gases y tormentas eléctricas.
Cuando de su pecho una herida renació, en una parte del todo… el universo colapso.

Tu resistencia y brillo llenan los cielos de constelaciones. Real con tu corazón y vibraciones.
Asahi de mis amaneceres, en el árbol rojizo de la distancia se escucha tu risa de mil colores. Estaciones de lucero y destellos de felicidad, entregada a tus sueños y valiente a los obstáculos.
Eres eterna en los campos de las estrellas, navegas rumbo a la luz, aliada de cometas y cómplice de los habitantes de Júpiter.
Lucero de la tarde, soñadora de magia y cosas que la mayoría cree imposible. Siempre y para siempre camina sobre la tierra e imagina hasta más allá del universo.