Ella viaja entre la vía láctea, sobre sus pies desnudos avanza, eleva su mirada es su mantra.
Siente el calor en su espalda, son cometas encendidos, su sonrisa no descansa.

Arriba hay mil ojos cuidándola y amándola.
Andrómeda por el atardecer, la viajera se pasea mientras siente una suave brisa en el ambiente, la doncella no miente cuando dice que en el cosmos su magia se siente.
Relámpagos aparecen en las memorias de los volcanes, lava se desliza suavemente, no hace erupción, era lava subiendo por su cráter con delicadeza, lava que se movía sin destino, lava saliendo y todo a su paso todo iba consumiendo en silencio.
Neón, así era el color de sus ocho lunas. Cautiva la mirada de las flores nevadas.