En mil miradas te pierdes, en la nada mi corazón sangra, en mis sueños existes y te desvaneces en la vía láctea.
Se congelan mis sentidos en el cosmos radiante, pequeño gigante, náufrago de una isla perdida. Sueños de comenta, sangre de serpiente comiendose a si misma mientras el ave de eternidad vuela.

Busca encontrar a las luciérnagas de las montañas, ilumina la noche con su rutina, baña a las estrellas con aroma de recina.
A veces siento miradas de ojos necios, nos llamamos y quedamos perplejos. Entre mil miradas de mística estelar, esta aquel guerrero ancestral; batalla de memorias ocultas en el espacio, tormentas de carbono y mares de plutonio.