
Fuí a preparar un poco de té de planetas… entre nubes y líneas dispersas, el vapor de sus entrañas expande un aroma ancestral.
La viajera se detiene a contemplar su entorno, galaxias tan cercanas y a la vez muy lejanas, mira con alegría sus pies clavados en la corteza de la luna.
Se mantienen las voces nocturnas y recuerdos de luz. Mezclo estrellas, planetas y unos cuantos cometas.
De las ramas del viejo pino, se alza un calor tan hogareño, danzan y calientan mi añoranzas, con las brasas de esperanza se hierve el agua de esté té estelar.
Astros de magia invaden mi garganta mientras bebo está fantasía …