Despierto en el océano de constelaciones, en las profundidades hay pocas apariciones.
Razones y motivos, desilusiones y sensaciones…
Korppi jouska
Hadas y duendes juegan en el bosque perdido del cosmos, rodeado del roble y el búho de coral, ahí está la doncella celestial. Sentada en las ramas de su madre, canta a las nubes y lágrimas de cristal, abrazada a sus raíces astrales contempla cómo se tiñen los cielos de sangre lunar.
Sale la luciérnaga plateada de la profundidad de la montaña, ilumina las copas de los pinos y se funde en el cielo. El cosmos se visualiza a través de los ojos de los ríos.
Se prenden las estrellas, se prende el presentimiento.
Añoranzas de siglos pasados, promesas de tiempos futuros.
Avanza, ama y sigue soñando.
