En el cosmos divaga mi mente, por las noches mis pensamientos no mienten.
Si vieras mi sonrisa de imaginar, de la utopía, de la fantasía al oler lavanda y pimienta contemplado un amanecer en los mares de mercurio, otro día y tú a mí lado.
.
Celebrar las ganas de crecer y florecer.
Flores de esperanza con un ramillete hecho de nubes, en un basto universo con planetas, galaxias, incertidumbre y cometas contigo, tu espíritu se pregunta por el mío.
Y en este momento, en el tiempo cósmico, entre su magnitud y su esplendor, aquí en medio de un espacio entre el todo… estás aquí y ahora, tu reflejo brilla en las 8 lunas de mi planeta.
Nos llaman los pensamientos y nos reta el tiempo, sigue avanzando, caminando o volando.
Sigues aquí conmigo a distancia entre el vacío del todo y nada, entre la posibilidad de una ilusión transmútante, entre el infierno y paraíso, entre el llamado espiritual.
Entre los desiertos de las estrellas navegan los viajeros solitarios y los más arriesgados.
Secando su oasis en los anillos de Saturno, descansa la cordura de la soñadora púrpura contemplando su reflejo en la vía láctea.
