Planeta del amor

Con la mirada fija en sus ojos mi corazón palpitaba, estaba mi sangre caliente como la lava. No hay escapatoria en este juego sin mediador, todos perdemos o todos somos el vencedor.

No hay reglas, no hay caducidad, a todos nos llega la oscuridad.

Lamber aquel planeta de dulce tentación, hace que mi piel se erice, no conoce pudor.

Sus labios son cálidos y llenos de sabor.

Dame más de tu planeta, extranjero del amor, olvida los rincones del universo, aquí tienes mi esplendor.

Como estrella del horizonte, al canto del cenzontle desgarra el escote y llévame en tu vía láctea.