La brisa lleva danzando pequeñas gotas cristalinas y frescas, el alba se alza con emoción al dar la bienvenida a la vida pintoresca.
La mujer se cubre con sus ambos brazos para darse algo de calor, callada observa el sol salir y lo espera con fervor.
Tenemos una oportunidad todos los días de abrir los ojos.
Hoy aún con el frío de la mañana, deseo abrir los míos en la ciudad de oriolana.
Besar el amanecer con mi alma.
