
Un ser navegando en el todo, sonríe y llora como todos.
Un balance de estrellas en su pecho, imagina otros planetas sobre su techo.
Camina descalza pisando la tierra que le da frutos, escribe con los ojos cerrados, conoce seres bastante astutos.
No le teme a la soledad pues ya es parte de ella, le teme a los humanos que se dañan a si mismos.
Prefiere aquellos que no se dejan llevar por los instintos.
Entre cuerdos y dementes, ella fue uno de sus pacientes. El doctor del arrepentimiento le receto clemencia y más decencia.
Dejo de seguir ratas para luchar por la independencia.
Los argumentos vacíos los alejo y le dio bienvenida a los actos reales.
Perdona a quien la lastimó pero agradece las heridas. Sin la sangre derramada seguirá perdida sin hacer nada.
Actúa como le rige el universo, a veces es sabio otras perverso. Se puede jugar con el destino aprendiendo a seguir las huellas de las más viejas estrellas.
