Te observo a una distancia de 3 metros de mi, estoy acostada en el sofá pegado al ventanal con una taza de té de cedrón y un libro de magia con fantasía, mientras tú estás en tu escritorio y la computadora avanzando con un proyecto de tu trabajo, veo tu sonrisa que irradia luz y magia cuando volteas a contarme algo que aprendiste hoy, veo como mueves tus labios de pétalos y sonríes de una forma picara. De pronto mi mirada baja a tu cuello, continua con tus pectorales, sigue bajando hasta llegar a tu vientre, y sigue bajando… Un brillo que produce mi imaginación cubre tu camisa y la desvanece poco a poco hasta mostrar tu ser, veo tu color electrizante que me pone a desear tu piel.Ese brillo va cubriendo lo que te queda de tela y hace su magia, no hay forma de que pueda parar, mi respiración se precipita y mi sangre se torna caliente. Siento como mi piel se eriza al verte al natural, como la luz de la ventana te cubre sólo de un lado y me pones a sentir un deseo carnal.
Mis pezones se erizan y dejo a un lado el libro, me acercó al escritorio y te abrazo por la espalda, tienes mi alma acelerada. Siento que entré más me acerco a tu entrepierna más de des concentras, te das cuenta de mi plan. Cierras poco a poco tu computadora y con la otra mano tomas mis manos que están entrelazadas en tu pecho. Pongo mi cara en tu nuca y comienzo a besarte, cierro los ojos y me dejas llevarte.
Un sonido de vidrio cayendo al suelo hacen que abra los ojos…
Nos detenemos y salgo del trance erótico y me doy cuenta que aún tienes tu ropa, me siento confundida y voy a ver de donde provenía el ruido, era de la cocina ya que el gato entró de nuevo por la ventana y acaba de romper el jarrón. En el suelo veo pedazos de cerámica y un girasol un poco dañado.
Me pongo a limpiarlo y me doy cuenta que lo imagine todo lo que paso en el cuarto de lectura, regresó y continuo con lo que hacíamos, ahora con tela real para desvanecer.
Apodyopsis
