𐌀urin 𐌞alo

El trasfondo del erudito astrónomo.

1. El protector de las estrellas

– Se escucha un crujido.

Las hojas secas debajo del cobijo de la noche gritan al ritmo del viento, iban de escoltas protegiendo a las celestes de la oscuridad, magia del bosque iluminado por los cometas de Saturno, producen psicodélicas sensaciones a los habitantes de ese espacio.

Dicen las hadas… que si una estrella se queda en el bosque y es atrapada por la oscuridad de la noche, no regresa al cosmos y su luz se hace fría.

En algún lugar del mundo azulado, existía una Tribu élfica que adoraba a Deneir, el pueblo de las estrellas, cercano de öde.

En este lugar habitan los guardianes de la gran entrada «Portokalli Heat», quiénes celebraban la calma del cosmos. Arriba de la copa de los árboles se asoma la esperanza de un pueblo entero; los valores de la tribu eran dominios de hacer el bien, adorar a su dios para la protección cósmica y sobre todas las cosas, su principal objetivo en común era el saber de los cielos.

El dogma era que la información debe ser libre para todos; y todos deben ser capaces de leerla para que las lenguas mentirosas no puedan distorsionar las cosas desproporcionadamente, para ellos la información de sus ancestros y la relación con el cosmos era lo más importante.

Las actividades diarias eran la recolección y transcripción de información sobre astronomía para que nada escrito se pierda. Los abuelos llevaban a su descendencia a las zonas más altas del lugar para ver las estrellas y crear mapas cósmicos. Contaban de tradición en tradición la cercanía con aquellos cuerpos celestes.

Escucha esta canción recomendada para leer el inicio de la historia de un Elfo del planeta azulado.

Cada octavo mes se hace una danza especial en medio de la tierra, aquel planeta azulado abre su núcleo para da hospitalidad a los celestes más hermosos del planeta Andrómeda.

El festejo de Deneir
Deneir

El niño y su abuelo fueron al bosque a recibir las estrellas del norte, el viento jugaba con el cabello dorado del pequeño Aurin Valo. La familia Valo eran los guardianes de la gran entrada «Portokalli Heat».

Aurin era el hijo del gran jefe, su madre, la jefa de las estrellas cuidaba y educaba a su hijo para dejar la decencia de astrónomos más grandes del bosque.

– Mi querido Valo, las hojas secas iban de escoltas protegiendo a las celestes de la oscuridad del bosque. Desde que el sol giro al lado contrario estamos aquí, presentes cada noche en la danza de las estrellas, hemos tenido conexión a través de los siglos. Somos del pueblo de las estrellas y será tu deber criar descendencia que no olvide nuestras raíces y razón de ser.

El jefe de la tribu, Eldar Valo.

Amastaeia de Faerûn, mujer de piel clara y cabello de luna, se encuentra en el bosque buscando su broche. Despeinada recorre los pasillos de soledad, pero en su alma siente como la energía corre sin piedad, esta vez no cubrirá sus ojos, los dejará observar.

Llegan las 11 y todo en silencio esta, pronto de su boca comienzan a estallar, miles de ilusiones como palomillas que se ponen a volar. Encienden el bosque entero hasta dar brillo a las montañas, princesa de soles sus ojos abrirá, entre el mundo de los ajenos la luz reinará.

Aurin Valo recorre el bosque con sus escritos de la última investigación de la evolución de los cuerpos celestes en el octavo mes.

En otro universo, un guerrero del cometa Mystra contemplaba las 3 lunas en una colina cerca del fuerte, cuando de pronto nota algo cayendo de cielo, palomillas de luz bajan con una danza hipnótica hasta sus manos, el se ilumina como si fueran chispas de fuego, se da cuenta que la mujer del cosmos ya despertó del sueño y era momento de iniciar  la batalla por la cual se preparó toda su vida.

El despertar de la mujer del cosmos y el pueblo de las estrellas era un mito que hablaban los elfos más viejos sobre los movimientos del mes 4 del planeta azulado.

Un niño elfo se encontraba cazando insectos para asustar a su pequeña hermanita cuando un destello del cielo llama su atención, luces brillantes y a su vez cansadas van cayendo de los cielos a su dirección. Al inicio pensó que eran libélulas pues su abuelo le contó antes había muchas, pero al acercarse más a esas luces el niño noto que eran más como polillas pero iluminadas,  podría tratarse de una nueva especia de luciérnagas de pronto una se poso justo en su mano y el niño sintió como una extraña energía recorría su ser.

Polillas se apoderaron del niño y Aurin lo presencio. Tomo una daga y corto un pedazo de tela de su tunica negra y realizo una red para atrapar a las polillas. Algo sucedió que una de ellas se introdujo en su frente y salieron cuernos de Aurin.

Aurin Valo.

Los Artistas, iluminadores , cartógrafos y escribanos, el señor de todos los glifos e imágenes supervisan toda creación escrita, buscando desesperadamente su elusivo objetivo.

El antiguo texto de la roca de saturno

Eldar Amastaeia

Eldar , ojos plata y de piel azul casi blanco, con tonos grises cuando se pone bajo la luz de la luna.

Aurin crio a su primogénito y único hijo con amor al conocimiento, aquel saber profundo de alguna materia, en especial, relacionada con las humanidades y astros. Desde que era un elfo joven, Eldar, fue adquiriendo mediante el estudio directo de textos y fuentes de su tribu los conocimientos de cómo cuidar a las estrellas.